En algún artÃculo anterior hable sobre el descreimiento, sobre la falta de profesionalismo, sobre como la gente que tiene algo de injerencia en decisiones no tiene ni el nivel, ni la experiencia, ni la responsabilidad pertinente para esas decisiones. Lamentablemente acabo de confirmarlo. Una vez mas.
Resulta que en nuestra ciudad, somos afortunados de tener tres teatros en vez de uno, como muchas de las localidades parecidas a la nuestra y, que paradójicamente se vuelva una tarea titánica poder actuar en alguno de ellos. Los alumnos de la escuela de circo están a menos de dos meses del estreno de su primer espectáculo y por increÃble que resulte aún no tienen espacio fÃsico para realizarlo. Estos alumnos que a lo largo de un año han adquirido un método de entrenamiento único, que se han aproximado a la enseñanza profesional y han respondido como tales, hoy ven como casi de nada les sirve todo lo aprendido en relación al profesionalismo, la entrega y la disciplina, por el solo hecho que personas que jamás se acercaron a algo parecido y desconocedores de esa materia, operan como pueden. Eso no serÃa lo triste, a todos nos pasa. Lo triste es cuando decidÃs no escuchar un poco a los que sà saben, y tomar con la nueva información, una decisión seria y responsable.
A la comisión del Teatro la comedia le falto el nivel de información correspondiente al momento de tomar la decisión de no dejar actuar allà a la escuela municipal de circo. Claro que ellos son los dueños de casa. Pero a veces es preferible que a uno le digan en la cara que no les interesa la propuesta artÃstica - que a demás nunca escucharon, pero bueno... sigamos- a que me digan la irresponsabilidad que me dijeron. Te lo cuento:
La comisión tenÃa miedo que al colgar algunos elementos en las viejas bigas del teatro, estas se vengan abajo. Lo cual suena coherente. Lo incoherente es que gente no especializada decida eso. Digo, como sabes que la viga si aguanta diez tachos de luces, 3 telones y algunos fierros más? Ah!... por que no se cayó. Bien, no lo habÃa pensado. Yo hubiese llamado a un técnico especialista o a un ingeniero para que dictamine ese nivel de riesgo, que de hecho yo si hice antes de pedir el teatro. Pero lo que me molesta y es donde veo esa falta de profesionalismo es que se volvieron a reunir para tratar el tema y nunca llamaron al ingeniero para que les explique de los riesgos reales que puede tener el teatro a nivel de seguridad. Nosotros somos los primeros en querer seguridad. Entonces, se decide no dejar actuar a la escuela de circo, "porque no quieren riesgos, ni dolores de cabeza". Qué suerte que solo presiden un teatro.
Entre otros agregados, le parecieron que 54 alumnos era un caos para el teatro, que iban a estar descontrolados y que el viejo teatro sufrirÃa ese descontrol. Claro que nunca fueron a la escuela a ver cómo estos alumnos son de disciplinados y obedientes. Y no lo saben, porque como dije no tienen el nivel de compromiso al momento de tomar decisiones.
Por último, la comisión directiva a cargo del teatro La Comedia podrá argumentar lo que quiera, justificarse de mil formas, y van a tener razón. Pero aún asà seguirán siendo poco serios. Pocos profesionales.
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23 03, 2010
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