Siempre lo voy a recordar con una sonrisa al "loco" Orlando Ruffini. Era uno de esos tipos que se hacÃan querer, bonachón, honesto, educado. TenÃa sus cositas como todos, obviamente, por eso el sobrenombre de "loco", pero eran boludeces, te juro que es un tipo al que nunca le conocà una maldad ni nada, y debe haber sido por ese motivo y por todas esas cualidades, que en 15 años jugando al futbol, nunca ningún técnico lo puso como suplente. Quizá algún partido fue al banco sÃ, pero en general el siempre terminaba arreglándoselas y jugaba.
Aparte déjenme decirles, no es que el "loco" era un mostro jugando, ni nada de eso eh. Era uno de esos defensores bien rústicos, el tÃpico defensor que te cumplÃa, que lo pasabas veinte veces contra la raya y las veinte veces lo ibas a tener atrás corriéndote. Ese jugador que dejaba todo en la cancha, pero que siempre era la burla de los habilidosos, el que salÃa de golpe, el que lo dejaban desparramado en el piso, que debe tener el record creo de caños recibidos y demás cosas, pero eso sÃ, el tipo siempre dejaba la vida, y si tenÃa que trabar con la cabeza trababa. Por eso es también, que los hinchas a la larga, terminaban encariñándose más con el que con el habilidoso o el distinto del equipo. Era como que el "loco" Ruffini se los ganaba a puro corazón.
Pero tenÃa otra caracterÃstica también, que es buena remarcar y nombrar. En 15 años jugando al futbol, NUNCA pero NUNCA, habÃa pisado el área contraria. ConocÃa el área rival solo por fotos o se imaginaba lo que podrÃa ser por comentarios de sus compañeros, pero por cuenta propia, nunca!!!!
Hasta que llego el dÃa de su partido despedida del club, todos esperaban ese dÃa, porque te vuelvo a reiterar, el "loco" era esa persona que todo el mundo la querÃa, le tenÃan todos una admiración especial a él. Pero como antes marque que siempre habÃa sido una persona correcta, educada y bien predispuesta, tengo que decir que justo el dÃa de su despedida, el "loco" Ruffini sorprendió a todos. Era un partido como cualquier otro, el que dejaba todo en la cancha como siempre, con su forma poco ortodoxa, con sus burradas podrÃa decirse, todo normal....todo normal, hasta el entretiempo, nunca vi de esa manera al "loco" Ruffini, lo que fue ese vestuario en el entretiempo por favor.
Resulta que llegamos todos al vestuario, nos sentamos como siempre cada cual en su lugar, y le tocaba el turno de hablar y analizar el equipo al "coqui" Tedini, el 10 del equipo, quien a la vez era la voz de mando en el plantel. Pero cuando el "coqui" se disponÃa a hablar, Orlando Ruffini que salta y dice. - muchachos, esperen hoy hablo yo, y al que no le gusta se manda a mudar ya o lo reviento a trompadas-.. Todos nos mirábamos sin entender lo que sucedÃa, con caras de asombro y a la vez tensión por el momento que estábamos viviendo.. - les quiero decir algo hoy por ser mi despedida, les quiero decir que ustedes, y todos los compañeros que tuve, nunca me hicieron sentir parte del equipo, siempre la prensa y todos detrás de todo el mundo y a mÃ, nunca nada. Claro siempre las notas al "coqui", el que hace las cosas lindas y los firuletes, porque carajo nunca el "coqui" salió a agradecer que yo era el que me rompÃa el lomo para que él se luzca, noooo claro, todos con el "coqui". En una final mientras todos se llevaban premios y cosas por convertir goles, nunca nadie se acordaba de darle un premio al pobre loco que se mataba con tal de que atrás no le conviertan al equipo, por eso muchachos, se pueden ir todos al carajo, el burro se canso, que ahora atrás los salve magoya-... nadie atino a decir nada, solo nos mirábamos sin entender nada de lo que pasaba.
Arranca el segundo tiempo, habrán pasado 5 minutos creo, para que la pelota llegue al área nuestra hacia su posición, y cuando todos esperábamos que la cuelgue, que meta un sablazo para arriba, como toda su carrera, nada de esto paso. El "loco" Ruffini que agarra la pelota, GAMBETEO UN TIPO!!!!!! GAMBETEO DOSSSS!!!!!!!!, la tiro por un lado y la fue a buscar por el otro, la cancha se caÃa a pedazos, no sabes lo que era, la gente se rompÃa las manos aplaudiendo. Ya era todo histórico, para la eternidad, pero hay mas,, le sale un defensor de ellos en tres cuartos de cancha, y el "loco" que le amaga y lo deja pintado, era todo como un sueño lo que pasaba, hasta que llega el momento crucial de la historia. Orlando Ruffini a dos pasos de pisar por primera vez el área rival, el dÃa de su despedida encima, y cuando va a meterse al área, un defensor de ellos que va a barrer abajo, con los dos pies para adelante....y lo rompió todo, no fue con mala intención, pero la cancha estaba un poco mojada, media rápida y se lo llevo puesto.
Te juro que es el dÃa de hoy que nunca vi gente en una cancha hacerse tanta mala sangre como aquella vez, era la despedida del "loco", y estaba a punto de pisar por primera vez en 15 años en área rival, pero esa desafortunada jugada lo saco del partido y le adelanto el retiro. Pero todo por algo llega, y alguna enseñanza deja. Por eso es que siempre digo y afirmo, que si el de arriba te manda la habilidad justa y necesaria para ser un picapiedra, a bancarse lo que toca, sino mÃralo al "loco" Ruffini, un gran tipo, que termino manchando hasta su personalidad el dÃa de su retiro, por querer lograr más de lo que podÃa
AgustÃn Di Benedetto
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muy bueno el cuento agus, me hace acordar mucho a mi, jeje, un abrazo Reporte el abuso
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02 06, 2009
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