
Un joven británico descubrió que su pareja le era infiel gracias a que su mascota, un loro africano, no dejaba de repetir el nombre del amante. RepetÃa una y otra vez "Te amo, Gary", lo consideró curioso, ya que el se llamaba Chris, no tardó mucho en sospechar que su pareja Suzy Collins le era infiel con un tal Gary.